sábado, 13 de septiembre de 2008

El conflcito con el campo

MI OPINIÓN SOBRE EL CONFLICTO DEL CAMPO

Esto que sigue es simplemente mi opinión que comparto con ustedes porque creo que es hora de que entendamos que al país hay que discutirlo para que llegue a ser lo que soñamos. La idea es generar interrogantes, quizás contestar algunos, crear cuestionamientos y con suerte generar en cada uno de ustedes las ganas de opinar y pensar también esto que está aconteciendo.
Lamentablemente la señora presidente recurre a mentiras o verdades parciales para justificar su accionar y ello lleva quizás a confusión. Intentaré contestar al menos algunas de las cosas que se han ido planteando desde el gobierno para dar más precisiones. Intentaré que esto no sea una posición ideológica o partidaria, todos conocen mi absoluta discrepancia con quien nos gobierna, sino una mera exposición de ideas que van más allá de la inclinación partidaria.
El primer argumento que se esgrimió para defender las retenciones desde el gobierno fue controlar la suba de precios. Esto puede ser cierto quizás con el trigo y el maíz, de ninguna forma lo es con la Soja dado que el 95.6% de la Soja producida en nuestro país se exporta con lo cual el aumento de precios de esta no influye casi en los precios internos.
El segundo argumento fue el de evitar la Sojización del campo. Esto sería válido si el gobierno no hubiera promovido dicha sojización durante los 5 años que han estado en el poder para poder mantener su superávit fiscal. Así es, durante 5 años el superávit fiscal se logró en buena parte gracias a la Soja, sin embargo ahora dicen que esto no es bueno. Además en realidad es difícil que los grandes productores de soja, los pooles de soja como se dice abandonen el negocio, con lo cual en los hechos la medida sólo busca aumentar la recaudación.
Si el objetivo fuera disminuir la producción de Soja, ¿no hubiera sido más inteligente elevar las retenciones antes de que se siembre y no al momento de la cosecha?.
Relacionado a esto dicen que por primera vez en 5 años bajaron las retenciones al Trigo y al Maíz. Es cierto, las bajaron a penas un 1%, siempre y cuando los precios no aumenten, porque de aumentar los precios la retención aumentaría.
La presidente dice que los productores tienen costos en pesos y venden en dólares, la presidente no sabe que en realidad los productores están pagando muchos insumos en dólares, algunos de los cuales aumentaron más de 5 veces su valor desde el 2003 a la fecha.
Se queja también de las 4x4 de los productores. ¿Ustedes se quejarían del camionero que tiene un Camión Mercedes Benz?. Señores la 4x4 del productor es su herramienta de trabajo, el productor anda en su 4x4 pero con una bombacha de gaucho, no con un pantalón Versace como el que usa la señora presidente que no constituye precisamente una herramienta de trabajo, a menos que sea modelo. En última instancia, a todos nos vendría bien una 4x4 a la hora de transitar por las rutas argentinas cuyos posos están ya para el Libro Guines. Dichas rutas, por donde los productores deben trasladar la mercadería están en un estado tan lamentable que resulta increíble. El productor paga costos altísimos de transporte debido a la pésima infraestructura vial argentina.
¿No estaría más tranquilo acaso el productor si viera que sus aportes en retenciones vuelven a cada provincia en forma de mejores rutas, líneas de crédito subsidiadas para la inversión, estímulos económicos para la rotación de cultivos, estímulos financieros para la investigación aplicada al campo, etc?. Si el productor viera aumentar los impuestos pero por otro lado viera disminuir sus costos gracias a políticas de desarrollo impulsadas desde el ejecutivo quizás no estaría tan molesto.
Otro dato importante es lo que concierne a la estructura del sector. En el caso de la Soja actualmente, acorde a Buzzi (Dirigente de la Federación Agraria), entre el 60% y el 70% de la producción está en manos de grandes inversores (fideicomisos), el resto está en manos de pequeños productores que día a día apuestan a mejorar la eficiencia de su producción y ser cada vez más competitivos. Este 30% o 40% es el que está hoy en las rutas reclamando, estos son a los que la presidente, parada encima de sus altos zapatos importados, llama “piqueteros de la abundancia”.
Esta medida indiscriminada ha sido simplemente una más de tantas medidas desacertadas que han llevado al campo a una situación crítica; obviamente no me refiero a la Soja, sino a la parte del campo destinada al consumo interno, al consumo de los argentinos. La señora presidente dijo ayer en su discurso que esta medida era una medida contra el pueblo, creo yo que las medidas contra el pueblo fueron las llevadas a cabo por su gobierno y el anterior, ya que gracias a ellos el país se está quedando sin leche y sin carne. La cantidad de tambos disminuyó drásticamente desde 2005 a la fecha, y las existencias de ganado bovino se mantienen en los niveles de la década del ’70 con una población considerablemente mayor, sin tener en cuenta el incremento en la faena de hembras, con lo que en pocos años de continuar la tendencia nos estaríamos quedando sin carne suficiente para abastecer a todo el mercado argentino.
Un dato más que creo importante señalar es lo que refiere a la inversión. La presidente se queja de que los industriales invierten poco, de que no quieren asumir y riesgos y sin embargo castiga ferozmente a quienes lo hacen. El sector agropecuario argentino ha realizado estos últimos años grandes inversiones en tecnología de punta que le permitan estar a la vanguardia y de esa forma ser más eficiente. Pero la inversión en el campo no es fácil. Casi no hay créditos, el rendimiento de la inversión se ve recién uno (caso de granos) o dos años (caso de la cría de ganado) después, con lo cual el productor hace una apuesta grande. Imagínense un productor que hoy decide endeudarse y comprar maquinaria pesada (tractor, cosechadoras, etc.). Toma un crédito y confía que de acá a un año, cuando levante su cosecha podrá pagar su deuda con el resultado de su producción. Llega el día de la cosecha y el gobierno le informa que le confisca el 50% de su ganancia bruta. Ese productor no sólo tubo una rentabilidad menor a la esperada por un factor que nada tiene que ver con cuestiones de mercado o climáticas, sino que además se enfrenta al vencimiento de una deuda cuyo pago se ve severamente complicado dada la disminución que el gobierno le aplicó a sus ingresos. Yo quisiera preguntarle a ustedes si invertirían otra vez bajo esas condiciones. Qué hace el productor, vende sus pocas hectáreas a los grandes pooles y favorece aún más al proceso de concentración de la tierra del que tanto se queja la señora presidente.
¿Qué creo yo? Creo que el único objetivo real detrás de esta política de retenciones es aumentar los ingresos fiscales, no con el propósito de redistribuir el ingreso (hecho que sería loable pero que en la práctica no se da) sino con el objetivo de disciplinar a los gobernadores de manera de que estos apoyen al gobierno en todas sus medidas a cambio de algunas, escasas, obras públicas en sus provincias. Este dinero que recaudan es de todos señora presidente. Por otra parte ese dinero no solo no se redistribuye hacia los más pobres sino que en realidad enriquece más aún a los ricos. Los exportadores pagan a los productores el valor de la soja, el maíz o el girasol menos lo que deben pagar de retenciones; con lo cual, quienes sufren las retenciones son los pequeños productores y no los grandes exportadores.
Quizás no sean muchos los que han llegado hasta el final de este texto, pero sin duda aquellos que lo hicieron ahora tienen una razón más para ponerse a pensar, tienen más preguntas para hacerse e intentar responder.
Ese era mi objetivo, generar la discusión y presentar lo que yo creo es la realidad por la que atravesamos.
Espero respuestas de quien desee hacerlo, sin duda me servirán también sus opiniones para formar mejor la mía.

No hay comentarios: